conejoxxx

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Reflexiones de poca monta

Vi "Farenheit 9/11".
No vi "Bowling for Columbine", espero poder agarrarla en cable alguno de estos días y formarme una opinión más rica acerca del gordo este que acosa a Bush.
De todas maneras, no vengo a hacer crítica cinematográfica; la cosa es que la película me movió, y no solamente de mi asiento. Me movió un poco el cerebro, lo suficiente como para estar escribiendo acá sobre ella. Pero no quiero hablar de la película en sí, si no de lo que provoca, de lo que causa; me acuerdo en un tramo del film, de estar indignadísimo con todo, y con ganas de levantarme de asiento, agarrar el refresco que tenía a mano, y lanzarlo para que se estrellara contra la pantalla.
Esta película en forma de documental se deshace en críticas y montañas de datos acerca de la gestión de Bush y su posición con respecto a la guerra, el petróleo y etcétera. Información que todos sospechamos, pero que ésta película lo hace muy tácito, muy tangible; confieso que me perdí más de una vez entre la avalancha de fechas, nombres y cifras que el director proporciona, pero la noción general uno la percibe más que bien.
No puedo tampoco, frenarme de pensar durante y después de la película que he sido engañado; que es todo una mentira acerca de otra mentira. Y que Hollywood ya no conoce límites para encontrar formas de comercialización y ventas millonarias, pues si hay algo en esto cierto es que el gordo éste, se está haciendo millonario con todas sus denuncias.
Los recursos hollywoodenses están, de hecho, reconocibles a lo largo de la película, ya sea en la edición, la banda de sonido o recursos tan gastados como efectivos, como son entrevistas, llantos emotivos, e imágenes crudísimas de guerra.
Pero todo esto no interesa.

Bush es un hijo de puta.
La mitad de EEUU vive en una nube de gas.
La guerra es el infierno en este mundo y el petróleo es la sangre del diablo.

Yo no soy yanqui. La verdad que no sé bien quién soy ni qué soy. Me siento lo suficientemente lejos de todo aquello como para aliviarme un poco, y pensar que no soy tan nabo como los yanquis, ni tan extremista y fanático como los musulmanes y otras cosas más.
Pero la lejanía no dura nada, porque me levanto temprano y veo por la calle a la gente hurgando en los botes de basura, y pienso que nada es por que sí, y en este mundo lo que uno hace con una mano, lo deshace con la otra.
No hay que irse muy lejos, a Bagdad, ni siquiera a New York a ver torres cayéndose, para VER realmente las injusticias de este mundo.
Las tintas grises de esta ciudad ayudan a amortiguar todo. Para bien o para mal.
Los montevideanos lo sabemos. Los Urguayos lo sabemos.
Cuando subimos al ómnibus lo sabemos.
Cuando vemos los partidos de la eliminatoria, lo sabemos.

Pero no cambiamos.

Igual que los yanquis.

http://www.michaelmoore.com/

3 Comments:

  • At 10/14/2004 05:20:00 p.m., Blogger B said…

    Contradicciones...
    Cuando Moore escribió "Estúpidos hombres blancos", la editorial estuvo a punto de no comercializar la tirada... ¿que harían con los ejemplares impresos? Reciclarlos.
    (...)

     
  • At 10/17/2004 09:03:00 p.m., Blogger conejoxxx said…

    Ira, impotencia, angustia, inseguridad, vergüenza por la especie humana, son solo algunos de los sentimientos que se me cruzaron por la cabeza una y otra vez durante la película. Salí literalmente desgarrada preguntándome ingenua e insistentemente como puede haber gente asi, como puede ser todo tan subjetivo y tan plástico. Prácticamente me sentía en el escenario de The Truman Show.
    Las cosas que se muestran sobre el gobierno en eeuu (sí, me rehúso a ponerlo con mayúsculas), la guerra en irak por aquéllas incorpóreas y etéreas armas de destrucción masiva y la guerra contra el terrorismo son demasiado: demasiado hipócritas, demasiado truchas, demasiado crueles, demasiado. Se que no todo el mundo se chupa el dedo, pero juro que se siente tan distinto verlo bajo el irónico cristal de Moore que meramente intuirlo. Además, no creo que los datos que aparezcan sean falsos, porque de así serlo seguramente Bush y sus pajes hubiesen encontrado el flanco y, cual manotón de ahogado, se habrían agarrado de eso para censurarlo o al menos probar (y no alardear) de que lo presentado es mentira.
    Si bien pienso que hoy por hoy no hay que creer ¿casi? nada ni a nadie las cosas tal cual las pintan, que siempre hay ser escéptico, que es altamente nocivo para uno no digerir, masticar, roer, cranear, en fin, cuestionar la info que nos llega, no se porque con Moore me siento un poquito menos a la defensiva. No digo que sea un gordito alado o un angelito mesiánico que trae la verdad absoluta e incuestionable al mundo, pero sí me parece que lo que Mr. Moore nos presenta es una visión para nada despreciable del infierno, perdón, mundo en el que habitamos, que sirve para abrir muchas cabezas, para movilizar los más viscerales sentimientos del hombre y para tratar de aplastar la apatía que cada vez gobierna más mentes, (y no me refiero solamente a los “Mc yankees”). ¿O acaso nosotros podemos orgullosamente jactarnos de algo?; sí, de que por lo menos acá no hay guerra, de que no tenemos como paisaje cotidiano familias enteras detonadas. Y vaya si hay que valorar eso. Pero no se tendría que necesitar lo belicoso para darnos cuenta que estamos,taaaaan, taaaaaaaaaaaaaaaan lejos de tenerla clara. No se trata de asombrarse de la ceguera del “american way of life”, y sentirse por fuera, al revés; se trata de sentirse tan adentro, tan responsable, y tan pasivo a la vez, que da como para que por lo menos a nivel micro, en la rutina y aunque sea con las cosas más impensadas podamos combatir. F 9/11 coopera para que la gente sea menos automática y un poquito mas humana. Mientras así sea, yo la aplaudo.

    Comentario por: F.D.

     
  • At 10/18/2004 03:04:00 p.m., Anonymous Anónimo said…

    Probando.....
    1.
    2.
    3....

     

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